El enanito en el bus

Al autobús se subió un enano al lado mío, después de algunos minutos el camión freno en una parada y el enano se resbalo del asiento.
Entonces lo agarre gentilmente del brazo y lo volví a sentar en su lugar.
Unos minutos más tarde el enano se resbalo de nuevo y conseguí ayudarle otra vez regresándolo a su lugar.
Al ratito el enano pendejo se resbala por tercera vez y yo otra vez como buen samaritano lo volví a ayudar a volver a su lugar pero esta vez le dije:

-Agárrate bien cabrón, ¿te vas a ir resbalando todo el camino?
-Porqué no te vas a chingar a tu madre pendejo, ¡hace 3 paradas que me quiero bajar y tu no me dejas!

Comments
  1. henry

Leave a Comments

Your email address will not be published. Required fields are marked *